martes, 27 de febrero de 2018

La auditoría gubernamental en el orden internacional actual


La auditoría gubernamental en el orden internacional actual

 

La experiencia de la II guerra mundial impulsó las primeras alianzas entre países y sentó las bases para la creación del “Estado Internacional”, la sociedad que predijera M. Parker Follet a principios del siglo XX y que se erigiera tiempo después como la Organización de las Naciones Unidas (UN: 1945). En ese entorno, las irregularidades y oportunidades que son consecuentes de conflictos y desastres propiciaron que algunos organismos de control gubernamental, previendo la necesidad de hacer algo contra los abusos y la corrupción en forma coordinada, en 1953 impulsaran desde el seno de la ONU la creación de la Organization of Supreme Audit Institutions, la Organización Internacional de Instituciones Superiores de Auditoría (INTOSAI), o también, de Entidades de Fiscalización Superior[1] (SAI).

Hoy, tras 62 años de que se emitieran sus primeros acuerdos, la INTOSAI busca erigirse como una organización internacional modelo, no sólo por su compromiso de compartir información y experiencias en torno a la fiscalización, coordinar políticas y estrategias de avanzada sobre la materia y fortalecer la capacidad técnica de las SAI del mundo, sino porque busca calidad y excelencia en su práctica administrativa interna y congruencia como instrumento de impulso a “un buen gobierno” entre los países miembros.  Desde entonces, la INTOSAI, de acuerdo con su lemaexperientia mutua omnibus prodest”, “la experiencia mutua beneficia a todos”, las ha reunido sistemáticamente hasta llegar a construir un valioso bagaje de orientación política, técnica y normativa de un gran contenido que lo hace insoslayable en todo estudio que se proponga el control, la auditoría, la evaluación, la transparencia, la rendición y fiscalización de cuentas gubernamental.

Bajo esa perspectiva, se trata de comprender cómo se gestiona actualmente y hacia dónde se orienta la fiscalización superior al desempeño gubernamental en el mundo. Por ello, es imprescindible conocer la arquitectura de la INTOSAI, el sistema donde confluyen el conjunto de instituciones, mecanismos, instrumentos y procedimientos normativos disponibles que se coordinan y refuerzan para trabajar juntos en pro de la transparencia, la rendición y la fiscalización de cuentas, no solo como fundamentos de la lucha contra la corrupción, sino como detonantes de una gobernanza pública más democrática y productiva.

 

El Sistema internacional de Instituciones Superiores de Auditoría

La INTOSAI es el centro del sistema internacional de auditoría. Se concibe a sí misma como “un organismo no gubernamental autónomo, independiente y apolítico, con un estatus especial en el Consejo Económico y Social de las UN”, que ha proporcionado un marco institucional para que las SAI mejoren su nivel y capacidades profesionales. Sus principales declaraciones, se realizaron en las conferencias de Lima donde se aprobaron los Principios Básicos del Control Financiero en 1977 y, de México, sobre la independencia de las SAI.  La independencia de las SAI, por cierto, es quizá la aspiración que más preocupa y ocupa a sus miembros, pues la imparcialidad, objetividad y plena autonomía de su función respecto a los poderes públicos, implica los mayores desafíos de la INTOSAI aun en muchos países.

Ambos documentos, considerados clave, definen metodológicamente lo que se entiende por SAI verdaderamente profesionales e independientes, ya que ponen de relieve “la seguridad jurídica, la transparencia, el manejo de la información, los mecanismos de seguimiento y disponibilidad de recursos, una actitud comprometida de servicio, una conducta ética intachable, habilidades y capacidades técnicas suficientes e instrumentos administrativos y legales apropiados”. Ambas, junto con los valores institucionales: “independencia, integridad, profesionalismo, credibilidad, inclusión, cooperación e innovación”, son el imperativo que deben seguir las SAI en sus respectivos países.

La INTOSAI, es dirigida por un Comité Directivo integrado por 18 miembros con el objeto de garantizar una representación equilibrada de todos los países (la ASF de México la presidió durante 2007-2010). Sesiona en asambleas plenarias en un Congreso cada tres años (INCOSAI), donde se reúnen todos los miembros para intercambiar experiencias y revisar, formular y dar seguimiento a sus acuerdos y objetivos estratégicos, así como para elegir como presidente al titular de la SAI que actuó como anfitriona. Conforme a sus Estatutos, el Auditor General de Austria funge invariablemente como Secretario General, por lo que la sede se encuentra en Viena. Además de “asegurar el logro de los objetivos estratégicos de la INTOSAI”, las principales tareas de la Secretaría General consisten en actuar como nexo entre miembros y contrapartes externas, contribuyendo a la responsabilidad, transparencia y calidad del trabajo y realzar el papel de las SAI como instituciones independientes, competentes y eficientes.

La SAI de Noruega asumió en el 2001 la presidencia de la “Iniciativa de Desarrollo de la INTOSAI” (IDI), mientras que la General Accountability Office (GAO), la Oficina para la Rendición de Cuentas del Gobierno de los Estados Unidos de América (USA) se encarga de la International Journal of Government Auditing, Revista Internacional de Auditoría Gubernamental. La INTOSAI opera como una estructura global en la que se integran los organismos de control/auditoría externa gubernamentales de casi todo el mundo. En su seno, por medio de sus comités y grupos de trabajo, se propicia el marco de desarrollo y el intercambio de conocimientos para optimizar la auditoría gubernamental, fortalecer las capacidades profesionales y el influjo de sus miembros en sus respectivas naciones.

Actualmente, participan las SAI de 192 países miembros de las UN[2] organizadas en siete grupos regionales: la Organización de SAI de Latinoamericana y del Caribe (OLACSAI: 1965); Organización de SAI de África (AFROSAI: 1976), Organización Árabe de SAI (ARABOSAI: 1976), Organización de SAI de Asia (ASOSAI: 1978), Asociación de SAI del Pacífico (PASAI: 1987), Organización de SAI del Caribe CAROSAI: 1988) y la Organización de SAI de Europa (EUROSAI: 1990).

Participan también, el supranacional Tribunal de Cuentas Europeo (TCE); cinco miembros asociados: la Association des Institutions Supérieures de Contrôle Ayant en Commun l'usage du Français (AISCCUF), el Banco Mundial (BM), la Organización de las SAI de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (OISC/CPLP), The Institute of Internal Auditors (IIA) y el Tribunal de Cuentas de la Unión Económica y Monetaria de África Occidental (UEMOA); así como otras organizaciones asociadas como la Unión Interparlamentaria (IPU), la Federación Internacional de Contadores (IFAC) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD). Todos ellos juntos, funcionan como un sistema internacional de cooperación específica y especializada que técnicamente abarca los principales modelos de fiscalización gubernamental y los principales tipos de auditoría dotando de un valioso bagaje normativo, de experiencia y conocimiento a las SAI en los cinco continentes del mundo, lo que, sin duda, las ha fortalecido.

Las SAI gozan hoy de una posición única que las ha erigido como el principal brazo ejecutor de las UN para impulsar no solo las mejores prácticas de administración pública que en materia de rendición y fiscalización superior de cuentas les corresponde, sino además para trabajar en pro de Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) que han supuesto un hito en el desarrollo global desde su concepción en el año 2000 y que recientemente se han convertido en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Sin duda, reconociendo que para cumplir los nobles y ambiciosos propósitos de los programas para el desarrollo mundial, se tendrá que ir mucho más allá del 2015.

 

 

Políticas públicas y estrategias de auditoría superior contemporáneas

 

Las entidades de fiscalización, del control externo e interno en el mundo, necesitan no sólo ser congruentes y coherentes con los principios de transparencia, rendición de cuentas e integridad que técnicamente promueven, sino ser y servir con el ejemplo y el acompañamiento en sus prácticas auditoras, a fin de impulsar una gestión pública productiva y al mismo tiempo ser más reconocidas, aceptadas y obtener la confianza y credibilidad que su función necesita.  Ese es, en un sentido amplio, el criterio rector que mueve las estrategias no solo de la INTOSAI sino de muchas SAI del mundo. Más aún, las entidades fiscalizadoras al ser ellas mismas agencias del Estado y fungir como entidades de control para la optimización de los recursos públicos, están no solo sujetas por la Ley igual que los entes que auditan, sino socialmente más obligadas por su carácter y naturaleza funcional.

En los últimos 20 años, los acuerdos de las asambleas plenarias de la INTOSAI (1995-2015) se han orientado principalmente a impulsar reformas para fortalecer la independencia o autonomía técnica y la imparcialidad de sus integrantes; la difusión de sus resultados y acciones, la promoción de la transparencia y la rendición de cuentas; el combate a la corrupción y un mayor acercamiento con la sociedad al promover la recepción y trámite de quejas, denuncias y recomendaciones de la ciudadanía. En cuanto a las prácticas operativas de las SAI, se ha insistido en ampliar el enfoque de la auditoría de cumplimiento financiero tradicional, para abarcar además las auditorías de gestión o de desempeño. En el XVIII International Congress of Supreme Audit Institutions (INCOSAI) de Budapest, la INTOSAI formalizó su primer “Plan Estratégico 2005-2010”, el cual básicamente proponía “tres metas relativas a la misión y una meta organizacional” para orientar sus operaciones.

El Informe de la INTOSAI sobre el Plan Estratégico 2005-2010[3], describe los resultados relativos a la implementación del primer plan estratégico y el detalle de su estructura organizacional. Durante ese periodo, la INTOSAI celebró acuerdos con diversas organizaciones para mejorar el desarrollo de capacidades de las SAI[4] a fin de aumentar su eficacia como instrumentos de rendición de cuentas, transparencia, buena gobernanza y lucha contra la corrupción en sus respectivos países. Se buscaba, y se continúa insistiendo, que las SAI sean cada vez más independientes, protegerlas contra cualquier forma de influencia externa, que sus métodos de auditoría estén basados en conocimientos técnicos y científicos, que los auditores tengan las calificaciones profesionales e integridad moral necesarias y que los resultados de auditoría sean imparciales, confiables y objetivos.

Durante ese período destacó la adopción de la Declaración de México sobre la Independencia de las SAI, el establecimiento de las “Normas Internacionales de auditoría, la Guía de la INTOSAI para la Buena Gobernanza (INTOSAI GOV), la “Guía para la Creación de Capacidades en las SAI” y el “Directorio de Proyectos de Creación de Capacidades”, entre otros. El trabajo de Desarrollo de capacidades de la INTOSAI, supervisado por un Comité de Creación de Capacidades[5], incluyó la elaboración y divulgación de las guías de prácticas óptimas para las SAI[6], la implementación de las “Normas Profesionales para las Entidades de Fiscalización Superiores” y el mantenimiento de una base de datos de proyectos de desarrollo de capacidad[7].

Además, la INTOSAI ha creado la Iniciativa de Desarrollo de la INTOSAI (IDI), cuyo objetivo es mejorar la capacidad institucional de las SAI en los países en desarrollo, mediante programas de colaboración sostenible basada en las necesidades. La IDI trabaja sobre una base multilateral en cada una de las regiones de la INTOSAI y de forma transregional, con el fin de entregar programas de desarrollo efectivos[8]. Más recientemente, los socios para el desarrollo y la INTOSAI suscribieron un memorando de entendimiento para coordinar y supervisar un aumento en el apoyo a las SAI. Fue elaborado un inventario global de las necesidades de desarrollo y de las brechas de financiamiento identificadas como claves para el apoyo futuro a las SAI de los países socios. En el seno del XIX Congreso INCOSAI celebrado en 2009 el entonces presidente del Tribunal de Cuentas de Austria y Secretario General de la INTOSAI declaró que “la meta mayor consiste en “fomentar y garantizar a largo plazo la independencia y profesionalidad de la auditoria gubernamental[9]”.

Con ello, se puso en marcha el segundo Plan Estratégico 2011-2016 de la INTOSAI, adoptado en el seno de su XX Congreso INCOSAI en Sudáfrica en 2010. Este plan, señala que la principal tarea de las entidades fiscalizadoras superiores (SAI) es “examinar si los fondos públicos se gastan de manera económica y eficiente, cumpliendo con las normas y reglamentos existentes”, cómo se resume a continuación:

 

PLAN ESTRATÉGICO DE LA INTOSAI 2011-2016

Visión
Metas Estratégicas
“Promover el buen gobierno, habilitando a las SAI para que ayuden a sus respectivas Administraciones a mejorar el rendimiento, perfeccionar la transparencia, garantizar la obligación de rendir cuentas, mantener la credibilidad, luchar contra la corrupción, promover la confianza pública, y fomentar el uso de los recursos públicos en beneficio de sus pueblos”.
1.- Normas profesionales:
Promover SAI fuertes, independientes y multidisciplinarias, y alentar la buena gobernanza,
(1) Proporcionando y manteniendo normas internacionales para las entidades fiscalizadoras superiores (ISSAI), y
(2) Contribuyendo al desarrollo y adopción de normas profesionales apropiadas y eficaces.
2.- Creación de capacidades Institucionales:
Crear competencias y capacidades profesionales en las SAI mediante la formación, la asistencia técnica, el compartir información y otras actividades de creación de capacidades.
3.- Compartir conocimientos/servicios de conocimiento:
Alentar la cooperación, la colaboración y la mejoría continuada de las SAI, compartiendo conocimientos, incluido el establecimiento de valores de referencia, estudiando las mejores prácticas, elaborando material orientador de la fiscalización, e investigando los temas de interés y preocupación mutuos.
4.- Organización Internacional Modelo
Organizar y gobernar la INTOSAI de una forma que promueva prácticas de trabajo económicas, eficientes y eficaces, la toma de decisiones en el momento oportuno y las prácticas eficaces de gobernanza, realizando al mismo tiempo una adecuada defensa de la autonomía y el equilibrio regionales, y de los diferentes modelos y enfoques de las SAI miembros.

 FUENTE:    Elaboración propia con base en el Plan Estratégico disponible en  http://www.intosaijournal.org/pdf/spanishplan2011-2016.pdf  (25-07-2016)

 

Como se observa, plantea una “Visión y Metas Estratégicascuya estructura integra cuatro metas-objetivos estratégicas, según los cuales, se identifican las prioridades “para ayudar a asegurar el uso apropiado de los fondos públicos y del patrimonio de las naciones” y se asume que “serán cruciales cuando la INTOSAI y sus SAI miembros luchen contra la corrupción y ayuden a promover la rendición de cuentas, la transparencia y la buena gobernanza”, Propone “la búsqueda de una mejora continua como un paso más para convertir a la INTOSAI en una Organización Internacional Modelo, destacando particularmente el objetivo estratégico No.  4, al organizar y gobernar la INTOSAI de una forma que promueva prácticas de trabajo económicas, eficientes y eficaces, la toma de decisiones en el momento oportuno y las prácticas eficaces de gobernanza a través de las SAI miembros.

Se trata de una “visión” amplia que, en sí misma, integra los ámbitos de actuación tradicional de las SAI, relativos a garantizar las obligaciones en materia de transparencia y rendición de cuentas, salvaguardar la credibilidad y la confianza en las instituciones públicas, combatir la corrupción y fomentar el uso adecuado de los recursos públicos. Sin embargo, el planteamiento de mayor interés en la presente investigación es la “visión” que sugiere impulsar mejores prácticas de gobierno, para lo cual se está “habilitando a las SAI para que ayuden a sus respectivas Administraciones a mejorar el rendimiento”, es decir, mejorar el desempeño de la gestión pública en su conjunto.

Al respecto, se pone de relieve, que un enfoque moderno de control externo gubernamental, no se limita a la pura función tradicional auditora que señala a posteriori la existencia de deficiencias y anomalías en el sector público y mucho menos se agota con las recomendaciones a la entidad auditada o con el informe de auditoría. Se afirma que las SAI juegan un rol muy valioso no solo en el control de las cuentas y el cumplimiento de la legalidad y objetivos programáticos en las actividades gubernamentales, sino por lo que pueden hacer como modelos de gestión pública a partir de su dualidad como contralores, auditores y evaluadores de la misma administración pública de la cual forman parte y a la cual se sujetan normativamente. Esto es, la facultad que tienen para inspeccionar e investigar las organizaciones en forma integral y con acceso libre a la información para documentar y comprobar exhaustivamente los hechos desde las bases mismas de operación que provee en la práctica el trabajo de campo de las auditorías.

Es tal el dinamismo y la importancia con que se están imprimiendo las estrategias y políticas públicas de la INTOSAI y de las SAI, que recientemente en el 23° Simposio UN/INTOSAI[10], celebrado del 2 al 4 de marzo de 2015, se subrayó el creciente reconocimiento global a su labor de fomentar la consciencia de que los recursos públicos no sólo deben ser ejercidos con mayor responsabilidad, sino que deben liberarse de la presión permanente a la corrupción y al manejo discrecional de la burocracia gubernamental, muchas veces ineficiente, para canalizarlos al desarrollo social.

Más aún, ante los incipientes resultados de los malogrados “objetivos del milenio” en muchos países del mundo y el gran compromiso que les han conferido las UN, después del 23° Simposio UN/INTOSAI, el 5 de marzo de 2015, el task force designado celebró la tercera reunión[11] para discutir los puntos principales respecto al próximo plan estratégico para el período 2017-2022 de la INTOSAI. Destaca, que incluirá claros componentes para impulsar la gestión de la auditoría de desempeño y del riesgo institucional en los países miembros, así como la mejora del sistema de contabilidad público como necesidades imprescindibles para la labor de las SAI con un plan de financiamiento al alto nivel. Además, se establecerán opciones que garanticen que la estructura de gobernanza de la INTOSAI refleje las ambiciosas e importantes prioridades de la organización para alcanzar sus objetivos y cumplir el importante rol en el control y mejoramiento de las administraciones públicas.

Las propuestas se centran en una amplia gama de temas como es la reiterada independencia de las SAI, el perfeccionamiento de las normas de la INTOSAI, el desarrollo de capacidades de las SAI, así como las crecientes expectativas globales de las UN en la INTOSAI y las SAI, a partir de cinco prioridades transversales, resumidas a continuación:

PRIORIDADES TRANSVERSALES PROYECTADAS PARA EL PLAN ESTRATÉGICO 2017-2022 DE LA INTOSAI

1.        Independencia de las SAI
2.        Monitoreo y evaluación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible dentro del contexto de los mandatos de cada SAI;
3.        Coordinación efectiva entre la elaboración de normas, el compartir de experiencias y los esfuerzos para el desarrollo de capacidades para SAI que se basa en las influencias reales de las distintas organizaciones regionales de la INTOSAI para asistir a las SAI a mejorar su valor y beneficio respecto a los ciudadanos y demás partes interesadas;
4.        Una INTOSAI ágil y estratégica que está alerta y capaz de responder a oportunidades emergentes y riesgos; y
5.        Cooperación y coordinación más estrecha entre la INTOSAI y sus organizaciones regionales.

FUENTE:      Reunión del Task force celebrada el 5 de marzo de 2015 para discutir los puntos principales respecto al próximo plan estratégico para el período 2017-2022 de la INTOSAI.

 

Como se aprecia, las líneas del rol evolutivo hacia el futuro de las SAI, como es costumbre desde las declaraciones de Lima y México, exhortan a los países miembros para “lograr la independencia, la creación de capacidades, mejorar su valor y beneficio respecto a los ciudadanos y responder a oportunidades emergentes y riesgos como necesidades esenciales e imprescindibles de cara a la Agenda de Desarrollo Post-2015”[12], lo que incluye un total de 17 objetivos y 169 metas, destacando para las SAI el Objetivo 16 "(…) crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles".[13]

En ese sentido, respecto a la organización de la INTOSAI, se pondrá especial interés en las nuevas prácticas de fiscalización de la gestión pública (oportunidad en la toma de decisiones, gobernanza efectiva, auditorías del desempeño y administración de riesgos) las cuales tienden a reforzar las metas del plan estratégico en curso, particularmente convertirse en una Organización Internacional Modelo. Como se observa, todo ello implica un fuerte compromiso frente a las expectativas que sobre las SAI existen. De ahí la importancia de reforzar sus capacidades, lo que no significa crecer indiscriminadamente sus estructuras, sino que actúen de manera congruente con su función, racionalmente y con el ejemplo.



[1] La INTOSAI, cuya organización y constitución fue convocada y presidida en 1953 por el Dr. Emilio Fernández Camus, el entonces titular de la Entidad de Fiscalización Superior (EFS) de Cuba, inició con 34 países miembros y hoy reúne a todos los países miembros de las Naciones Unidas (192). www.intosai.org
[3] Detalles disponibles en www.intosaijournal.org/pdf/05_rep_strat_plan2005_2010_s.pdf  (25-07-2016)  
[4] En México, por ejemplo, gracias a que actualmente el BM apoya con recursos el Programa de certificación profesional de auditores, en 2014 por fin, se tuvieron los primeros resultados, pese haber sido un mandato reglamentario a la ASF desde 2007.
[6] Entre otras, la Guía para la Creación de Capacidad en las EFS; Introducción de Certificaciones Profesionales para el Personal de Auditoría; y Guía, lista y apéndice de Verificación para la Evaluación entre Pares; Guía para Aumentar el Uso e Impacto de los Informes de Auditoría; y Gestión de los Recursos Humanos en las EFS, 2012).
[7] Disponible en: www.cbcdirectory.org
[9] Introducción del Dr. Josef Moser presidente del Tribunal de Cuentas de Austria y Secretario General de la INTOSAI, en presencia del entonces Presidente del Comité Directivo de la INTOSAI, C.P.C. Arturo González de Aragón Auditor Superior de la Federación de México, Octubre 2009
[10] Celebrado del 2 al 4 de marzo de 2015 en el Centro Internacional de Viena, en estrecha cooperación de la INTOSAI con el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas. www.intosai.org. 03.08-2015
[11] Celebrada el día 5 de marzo de 2015 en el Tribunal de Cuentas de Austria en Viena, con la participación de 15 Titulares de EFS y personal de la IDI así como la Secretaría General de la INTOSAI Detalles disponibles en www.intosai.org 04-08-2015.
[12] Palabras del Secretario General de la INTOSAI, en ocasión del Foro Político de Alto Nivel del ECOSOC, que se celebró del 3 al 11 de julio de 2015, en Nueva York, www.intosai.org
[13] Full report of the Open Working Group of the General Assembly on Sustainable Development Goals is issued as document A/68/970, available at http://undocs.org/A/68/970

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